27 DE DICIEMBRE DE 2026

Los talones de las zapatillas del único corredor que había tenido delante durante toda la cerrera habían sido hasta los faros que guiaban mis pasos. Al coger el paseo de San Antonio, camino de la meta, esos faros se apagaron para siempre y en su lugar apareció, resplandeciente, la cinta roja y blanca que significaba la victoria.