27 DE DICIEMBRE DE 2026

Extraño lugar para una cita a ciegas: la Sansil, pero ella ya advertía en su perfil que le gustaba lo original y diferente. Debía descubrirla corriendo más que nadie porque aseguraba que iba a ser la primera en llegar a la meta y él, para no incurrir en trampa esperándola allí, tendría que llegar justo detrás. Aprovechó los días que faltaban para la carrera entrenando sin descanso; contrató un entrenador personal, se entregó como nunca lo había hecho para otra causa en su vida, no en vano su perfil rezaba: “amante de los retos”. Pero cuando llegó a la meta nadie había delante de él. Le sacó de su estupor el sonido del móvil. Tenía un mensaje de ella: olvidó decirle que era etérea. Le prometía amor incondicional, nadie hasta entonces había creído en ella ni la había seguido con tanta entrega, así, a ciegas.