La cuesta
La muerte de Marisa y la jubilación anticipada en la empresa, habÃan agriado el carácter de Carlos.
Él, guaperas, alto y delgado, sólo tenÃa un vicio: el tabaco. Y ahora va el médico, y le da un ultimátum.
Comenzó a hacer ejercicio, y poco a poco se va dando cuenta de que hace kilómetros…, no muy deprisa…pero cada semana algo mejor. Lo malo son las cuestas. No puede con ellas. Él es un sprinter nato…
Se apunta a la San Silvestre de Salamanca, decidido a terminarla. Sale con ganas. Una mujer le adelanta. Pelo y fÃsico, idénticos. Es Marisa con 25 años. Ella se aleja, corre rápido. Él acelera, le alcanza, se mantiene a su altura. Se miran. Ella al principio sorprendida. La apostura de Carlos, juega. Sonrisas. Se mantienen juntos. En la cuesta ella se distancia, él intenta seguirla….no puede….ella gira la cabeza buscándole…y Carlos… rompe a llorar.