27 DE DICIEMBRE DE 2026

Las veces que he intentado llegar antes que todos esta difícil calcular. Solo sé que he hecho de todo; y de todos he sido pasado también por mi edad. Las primaveras, por mi estación, han navegado sin cesar, y anciano, pese a ello, no me resigno, a no avanzar, y corro por eso aunque me pasen los otros.
Pero he aquí que un día, leyendo algunos poemas, inspirado, cerré los ojos, y vi que al no ver el sendero, no se cansaba mi cuerpo. Y por eso, avanzo mas rápido creo. La brisa se siente. Corrí como nunca. Cerrado los ojos, edad no tienes. Eres solo como el viento.
Y respiré, por eso, esa tarde, limpio viento, antes de llegar, a mi ansiado derrotero. Y abriendo los ojos, el anciano macilento que soy yo, alcanzó el lugar primero. Sí, la poesía me ayudó. Y respiré. Y vi el cielo abierto.