27 DE DICIEMBRE DE 2026

Me llamo Honorato, soy un foxterrier con vocación de atleta popular. De cachorro vi la San Silvestre en la tele y desde entonces me preparé persiguiendo palomas y jubilados con churros.

Un día por fin me colé en un tren a Salamanca, camuflado entre una peña con bombos y embutidos de Guijuelo. Nadie me vio, pero desapareció un chorizo. Casualidad.

En la salida un Pikachu gigante me pisó la cola, a veces la épica empieza así. Subí por Mirat con los darthvaders y a la altura de la Catedral, me quedé solo y triunfante.

Llegué primero: victoria incontestable que acabó en tongo. Nadie me dio trofeo, así que lo tomé a golpe de dentadura. Los jueces me persiguieron hasta que me perdí entre los turistas que zampaban tapas en Van Dick.

Balance: un chorizo –lo confieso, fui yo–, una copa roída y un amplio reportaje en La 8 Salamanca.