27 DE DICIEMBRE DE 2026

La tormenta era gorda, con ella se fue la luz y cobertura de móviles. Marcos empezó con sus quejas, creía que no podía sobrevivir sin su teléfono. Me levante y fui a buscar al trastero algún álbum de fotos con el fin de entretener a mí hijo hasta que volviera la cobertura. Entre bromas parecía conseguir mi objetivo, a Marcos le parecía súper antiguo eso de las fotografías en papel. Entonces apareció ante sus ojos una fotografía que lo cambiaría todo. En ella aparecía yo 20 años atrás, muchos kilos menos, bastante pelo más y esa cara de felicidad de los días de la Sansil. A Marcos le costaba reconocer al chico atlético de la foto. Convencido me dijo que este año sería él quien recorrería las calles de Salamanca y esperaba que en la meta le estuviera esperando para inmortalizar el momento. Quería su propia fotografía de papel.