La ranita fue la primera en cruzar la meta. Todos la vieron pasar como una exhalación entre los corredores. Nadie se lo explica. Ella jura y perjura que escuchó la voz de Unamuno diciéndole: Corre, vence y convence.
La ranita fue la primera en cruzar la meta. Todos la vieron pasar como una exhalación entre los corredores. Nadie se lo explica. Ella jura y perjura que escuchó la voz de Unamuno diciéndole: Corre, vence y convence.