27 DE DICIEMBRE DE 2026

Estaban preparado, había entrenado todo el año, el iba a ser ganador, esta iba a ser su carrera y no existía la posibilidad de perder. Esos eran los pensamientos que rondaban por la mente de Ignacio.
Ya el año anterior había quedado quinto, aunque estaba bastante bien, en su cabeza no había otra cosa que ser el primero. No era una cuestión de honor, ni de amor hacia nadie sino era una demostración así mismo de lo que era capaz de hacer. Comenzó la carrera de la San Silvestre Salmantina y se puso en la cola de la carrera, cuando se dio cuenta había ganado. La pena fue que su mujer le despertó con mala gana a que fuera a por el pan y dejara de soñar con sueños absurdos que nunca se iban a cumplir. Aun así Ignacio salía a correr todos los domingos para ganar alguna vez.