27 DE DICIEMBRE DE 2026

Cuenta una antigua leyenda salmantina que la Tierra gira sólo porque, cada noche, todos los animales que durante el día han permanecido ocultos al refugio de madrigueras y ombrías, salen bajo las estrellas a correr libres por prados, riscos y laderas desde el Valle de Batuecas hasta las Arribes del Duero y, con sus pequeños pasos sobre la hierba, empujan el suelo hacia atrás, haciendo que la Tierra no deje de rodar mientras nosotros estamos dormidos. No sé qué hay de cierto en esta leyenda, pero sin duda algo debe haber, porque sólo cuando comienza a caer el sol, me pongo mis zapatillas deportivas y salgo a correr por las calles de Salamanca, sólo entonces, siento que mi mundo por fin empieza a moverse.