Para que estés tranquilo, vamos a repasar por última vez la lista de todos los años. Zapatillas con los calcetines cómodos preparadas. Ropa de abrigo y cortavientos colocados en el perchero del recibidor. Dorsal e imperdibles también listos.
Como siempre he quedado con la familia después de la carrera para tomar algo por la plaza Mayor. El tÃo Juan ha vuelto a quejarse de que es imposible aparcar. Resulta gracioso, nunca tuvo carnet ni coche, pero siempre fue un cascarrabias.
He preparado todo como a ti te gustaba, y toda la cuadrilla está impaciente por poder dedicarte esta San Silvestre.
Y aprovechando que ahora tenemos mano por el cielo, pÃdele de mi parte a San Pedro que este año no llueva.