En el parque olÃmpico de Lausana, el otoño arroja sus hojas secas ante la mirada de bronce del laureado fondista checo Emil Zatopek.
No te preocupes, compañero – le anima cómplice el barrendero – que ya mismo te despejo la pista.
En el parque olÃmpico de Lausana, el otoño arroja sus hojas secas ante la mirada de bronce del laureado fondista checo Emil Zatopek.
No te preocupes, compañero – le anima cómplice el barrendero – que ya mismo te despejo la pista.