“¿Estoy loca? No, no creo; no puedo estarlo. Llevo soñando con el pistoletazo de salida suficiente tiempo como para saber que no estoy loca. Bueno, a lo mejor sà lo estoy, pero ya no hay vuelta atrás…¿o sÃ?¿Queda mucho? Dime que más de cinco minutos; necesito ir al baño antes de empezar a correr, que ya verás si no. ¿Tengo las zapatillas bien atadas? ¡Ay, no lo sé! ¿Quién me mandó apuntarme a esto? MÃrales a todos, tan profesionales. Y yo… yo seguro que me caigo, o me tuerzo un tobillo, o mis piernas se paran a mit…â€
(Suena el pistoletazo y, a pesar de mi locura, corro entre los nervios y la multitud).