27 DE DICIEMBRE DE 2026

Suena el pistoletazo en el Paseo de San Antonio. Por la Avenida de Mirat todavía no he encontrado el ritmo de carrera, y al cruzar la Plaza Mayor se me hace extraño no acompasar mi zancada a la tuya. A pesar de la aglomeración de participantes, por el Paseo del Progreso, el sentimiento de desamparo es ya absoluto. Entre la Glorieta de la Charrería y el Puente Sánchez Fabrés me olvido de hacer marca personal: he decidido abandonar el recorrido y al resto de corredores en la Glorieta de los Milagros. A partir de ahí, describo un nuevo trazado hasta alcanzar el Hospital Universitario. Mientras subo en el ascensor, sudado y en ropa deportiva, sé que me regañarás por no acabar la carrera, tal y como te prometí. Pero este año mi meta no está en el Paseo de San Antonio, sino en la planta de oncología, a tu lado.