27 DE DICIEMBRE DE 2026

Quique tiene cuatro años. Por primera vez presencia una carrera popular, la San Silvestre.
En primera fila, observa silencioso y agarrado de la mano de su padre como pasan los corredores.
Su padre de vez en cuando mira al pequeño, y se pregunta “¿En qué estará pensando?”
De repente, Quique comienza a balancear el brazo de su padre con fuerza mientras grita:
_“ ¡Ya la veo! ¡Ya la veo! ¡Ahí, ahí, viene Mamá!”
Su padre asiente. Rápidamente sube a hombros al niño, y entretanto le comenta:
– “¡Saluda a Mamá!”
Su madre los mira sonriendo sin detenerse.
El momento apenas dura un instante.
Quique mira satisfecho a su padre mientras pisa el suelo de nuevo, y afirma:
– “¡Hace lo mismo que cuando corre conmigo en el parque!”
– “No te entiendo hijo” – Responde su padre.
– “Mamá corre mucho más rápido que yo, pero siempre me deja ganar”.