Vas creyendo que no lo lograrás, que tus piernas pesan y tu mente dice: «Párate, no puedo más». Pero si crees que puedes, ya tienes la mitad del camino echo. La otra mitad es sólo esfuerzo y entrenamiento.
Vas creyendo que no lo lograrás, que tus piernas pesan y tu mente dice: «Párate, no puedo más». Pero si crees que puedes, ya tienes la mitad del camino echo. La otra mitad es sólo esfuerzo y entrenamiento.