27 DE DICIEMBRE DE 2026

LA MONTAÑA

Atrás, en el tiempo, la isla, el sacrificio rumbo a la nada. Delante, la meta, en la carrera San Silvestre Salmantina. Después de todo, los sueños podían hacerse realidad. Estar allí era sentirse por primera parte de algo. Algo real. Dieron la orden de arrancada. Sin saber por qué pensó en una montaña de Cuba. Tuvo la idea de esa montaña varios minutos en la cabeza. Iba bien. En pelotón compacto. Después recordó La larga marcha de Sthepen King. Llegaría al final. Destrozaría el récord. Su propio récord. El de los entrenamientos. Pero de repente algo no fue más. Falló. La montaña lo aplastaba. Pero los pies seguían moviéndose. Con el ritmo inicial. También los brazos. Pero se alejaba. De la meta. Era como si Dios hubiera movido el suelo debajo de él. Lo importante era llegar. Darle duro a la matraca y llegar.