A principios de año prometà a mi amigo Ramón que dejarÃa de fumar y correrÃa la San Silvestre Salmantina con él. Ramón, todo un veterano en esta carrera, ha entrenado conmigo el poco tiempo que esta dichosa pandemia nos ha permitido.
Este año no habrá carrera. Ramón no ha podido venir hoy conmigo, pero aquà estoy, justo donde empezó la edición de 2019 y dispuesto a correr como le prometÃ. Empiezo mi trote por el Paseo San Antonio. Al pasar por la Plaza Mayor, veo que me saluda Fran, otro compañero de entrenamientos. A pesar del cansancio, continúo por el Paseo del Rollo, la calle donde resido con mi mujer.
Terminada la carrera, me acuerdo de mi amigo. Sin él, hoy no estarÃa aquÃ. El coronavirus se llevó a Ramón hace poco, como a decenas de miles en este paÃs. Esta pequeña gesta es mi homenaje a todos ellos.