¿Sabes qué? Hoy no me apetece correr. Sí, lo sé. Llevo participando en la San Silvestre Salmantina casi 15 años… Pero hoy no me apetece correr. Que sí, que me he estado preparando durante meses… Pero hoy no me apetece correr. Hoy no me apetece batirme conmigo mismo, sentir que mi mente es más poderosa que mi cuerpo. Hoy no me apetece contemplar la ciudad y ser contemplado por ella, hoy no me apetecen aplausos ni ánimos ni vengas. Hoy no me apetecen dorsales ni botellines de agua ni compañerismo.
Y abrió la puerta de Caballerizas. Como siempre, Román recogía unas mesas, Jero preparaba unos cafés y Antonio sacaba un par de platos de jamón. Luis y Emilio estaban donde siempre. Los tres se dedicaron una sonrisa cómplice. -¿Qué? ¿Un vino? – ¡Claro! ¡Pero hoy pagas tú!