27 DE DICIEMBRE DE 2026

Harto de correr detrás de la liebre artificial, se detuvo. A pocos metros de la llegada. Dejó que el segundo se transformara en primero, el tercero en segundo, el último en quinto. Volvió caminando por la pista del canódromo. Ahora de sur a norte, hasta llegar cerca de las gateras de partida. Su entrenador y su dueño se acercaron corriendo. Saltó por encima de la tribuna lateral. Corrió como nunca, siguió corriendo en dirección a su libertad, hasta desaparecer confundido con el horizonte más lejano.

Hombres y mujeres de buena voluntad dicen haber visto su sombra en noches de luna llena. Corre su sombra pero no corre su cuerpo. Lo han visto niños, locos y artistas. Porque no todos pueden verlo. Muchos no han visto nunca la sombra del galgo. No podrán verla nunca. Pero intentarán convencer a todo el mundo de que los niños, los locos y los artistas mienten.