Siempre he corrido entre bosques de hayas de castaños; prana de árboles que recorre mi cuerpo y me llena de vitalidad y presencia.
Hoy, sin embargo, participo en la carrera urbana de las Navidades. Nunca se me ocurrió pensarla como una carrera donde una se descubre a sà mismo, como cuando corro entre árboles. Y nunca , pero nunca, se me ocurrió sentir a la masa de público como a mi tribu q con sus gritos de ánimo me decÃan que estaban conmigo en mi dolor y en mi reto, y q al fin y al cabo, ellos y yo… ¡éramos lo mismo!