Calzó las zapatillas por última vez. Sus piernas no lo sabían, siempre habían vivido aparte, solamente les preocupaba correr. Estaba demasiado cansado, acabado. Lo sabía. Nunca pensó que la meta iba a estar tan lejos. Sus piernas corrían sobre el viento empujadas por alguna fuerza olvidándolo todo. Estaba agotado, sus piernas no lo sabían. Tenía ganas de retirarse, pero sus piernas no lo sabían. Todos más jóvenes, ilusionados, le iban superando. Ni competir quería…… quería acabar. Pensó en coronarse, como cuando él también disfrutaba. Quedaban unos metros. Jadeante, lejos del resto de lozanas y jóvenes piernas. Miró sus deportivas gastadas, famélicas de descanso. Sus piernas decidieron tomar el poder en un acto de total anarquía, dándole sed y hambre del ganador. Pasos, zancadas, sus piernas corrieron con la velocidad de cuando el resto no importaba. La meta. Se tiró al suelo, cerró los ojos. No quería saber si había ganado.