Yo sabÃa que estaban por ahÃ, en algún lugar, y que podrÃa verlos en cualquier punto de la carrera, con las caras congestionadas de risa, desentonando entre aquellos que realmente habÃan ido a disfrutar de la San Silvestre Salmantina. SabÃa también que intentarÃan desconcentrarme, ¿usarÃan los mismos apodos que el año anterior, cuando no logré completar la carrera? Seguro les causarÃa gracia verme entre el último grupo que se acercaba a la meta, y me pedirÃan a gritos que dejara de intentarlo. Pero yo seguirÃa corriendo. Ellos no entendÃan lo que se sentÃa llegar a la meta, ni lo que realmente significaba llevar un dorsal y correr dando lo mejor de uno mismo; esas eran las cosas importantes. Y este año lo lograrÃa. Aunque no llegase primero, aunque para ellos solo se trate de números, aunque escuchara sus risas y burlas, yo seguirÃa corriendo.