27 DE DICIEMBRE DE 2026

Yo sabía que estaban por ahí, en algún lugar, y que podría verlos en cualquier punto de la carrera, con las caras congestionadas de risa, desentonando entre aquellos que realmente habían ido a disfrutar de la San Silvestre Salmantina. Sabía también que intentarían desconcentrarme, ¿usarían los mismos apodos que el año anterior, cuando no logré completar la carrera? Seguro les causaría gracia verme entre el último grupo que se acercaba a la meta, y me pedirían a gritos que dejara de intentarlo. Pero yo seguiría corriendo. Ellos no entendían lo que se sentía llegar a la meta, ni lo que realmente significaba llevar un dorsal y correr dando lo mejor de uno mismo; esas eran las cosas importantes. Y este año lo lograría. Aunque no llegase primero, aunque para ellos solo se trate de números, aunque escuchara sus risas y burlas, yo seguiría corriendo.