Me ato los cordones y oteo el horizonte. Observo un grupo de gente, distintas edades, distintas ilusiones pero un objetivo en común: pasárselo bien en esta “San Silvestre Salmantinaâ€.
La carrera está a punto de comenzar, los más jóvenes, ataviados con gorros navideños, son la vanguardia; los padres primerizos van con sus retoños. Éstos, por primera vez descubrirán la magia del evento, y es que una miscelánea de colores se apodera del trayecto. Es diciembre y el frÃo aprieta ¿pero qué importa? Incluso los más viejos del lugar estamos aquÃ, dispuestos a ejercitar cuerpo y mente…
Ya no queda nada, en breve se dará el pistoletazo de salida. Mientras tanto yo abro mi cartera, y doy un beso a las fotos de los que ya no están. Va por ellos. Preparados, listos… ¡ya!