Salem estrena deportivas. Antes de calzarse las toca, las mira, las huele… Es lo más valioso que ha tenido en su vida.
Martina también estrena zapatillas. Está preparada para la que podrÃa ser su última San Silvestre. Aparta esa idea y se anima pensando en la meta que desea alcanzar.
Salem ha recorrido ya los primeros kilómetros que le separan de la escuela. Está deseando llegar para lucir sus deportivas nuevas y para que la maestra le ayude a escribir la carta de agradecimiento.
La ambulancia ha llegado rápido, los médicos intentan reanimar a Martina. Ella piensa en Salem, ¿le habrán gustado las zapatillas?
Las tablas que hay a la mitad del viejo puente ceden y el pequeño se precipita al vacÃo. Piensa en su madrina. En que no le ha dado las gracias. En qué pensará de él. Mientras, las zapatillas salen de sus pies dejándole completamente desnudo.