Mi abuelo era un hombre muy pulcro por eso me extraño que un dÃa entrara en su habitación y lo encontrara calzando unas viejas zapatillas llenas de polvo . Gran contraste con su atuendo tan limpio,
Le pregunto:
†¿Sufres sÃndrome de Diógenes?â€
Él, sollozante , me explica:
-“Estas zapatillas son las salmantinas y, como en estos dÃas se celebra esa carrera en esa ciudad, las tengo puestas en memoria de cuando participaba con ellas en esa grandiosa competición.â€
Le comento:
-“ Muy bien, pero aguarda que te las cepille.â€
Algo molesto contesta:
-¡â€Nooo! En esta suciedad radica el mérito. En sus suelas y telas está el polvo de aquellas calles y mi sudor . “
Bajando el tono dice:
-“ Pido en mi última carrera llevarlas puestas.â€
Cuando murió se las calzamos .Hoy participo en esa carrera sabiendo que él también corre a mi lado.
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