27 DE DICIEMBRE DE 2026

Cuando león le robó la pierna izquierda, el pequeño lobo quedó tocado y hundido. Lobo era deportista, no fumaba y no bebía. Cuando león entró en su vida, cogió el camino que nunca había tomado.
Lobo se volvió oscuro y tranquilo, no quería tener contacto con ningún miembro de la manada. Un día, Caperucita Roja, se cruzó en su camino. Desde ese día, la vida le cambió.
Comenzó a adaptarse poco a poco a la única vía de escape que tenía: la prótesis. León osteosarcoma le había arrebatado un miembro, pero no la vida.
Caperucita Roja motivaba día tras día a Lobo, para que consiguiera lo que quisiera, y así lo hizo, corrió la San Silvestre Salmantina y ganó. Más que un triunfo, fue motivo de superación. Lobo enseñó que la vida no termina hasta que el alma emigra y que como un pájaro, vuela la vida.