Cuando león le robó la pierna izquierda, el pequeño lobo quedó tocado y hundido. Lobo era deportista, no fumaba y no bebÃa. Cuando león entró en su vida, cogió el camino que nunca habÃa tomado.
Lobo se volvió oscuro y tranquilo, no querÃa tener contacto con ningún miembro de la manada. Un dÃa, Caperucita Roja, se cruzó en su camino. Desde ese dÃa, la vida le cambió.
Comenzó a adaptarse poco a poco a la única vÃa de escape que tenÃa: la prótesis. León osteosarcoma le habÃa arrebatado un miembro, pero no la vida.
Caperucita Roja motivaba dÃa tras dÃa a Lobo, para que consiguiera lo que quisiera, y asà lo hizo, corrió la San Silvestre Salmantina y ganó. Más que un triunfo, fue motivo de superación. Lobo enseñó que la vida no termina hasta que el alma emigra y que como un pájaro, vuela la vida.