Quedaban cortos esos entrenos. Lo estaba pagando. Esa recta interminable del km7 es un suplicio. Pensamientos confusos. Llegar como sea. Acaba la recta. km8. La gente ya anima pero ni la oyes. Aplauden y gritan, pero sus voces se esfuman. Tienes la mirada perdida, el gesto ausente, llagas y ni las sientes. Otra recta infinita. Todo es peor a estas alturas. Te siguen pasando, pero ya da igual. Km10, miras el reloj incrédulo ¡Si me ha pasado todo dios!
No te paras a estirar. No bebes nada. Tienes frÃo y te duele todo, sólo quieres cambiarte, sentarte en el coche y allà beber algo. Ha llovido durante la prueba. Ahora te das cuenta. No ves nada tras tus gafas. Entregas el chip, coges tu bolsa. Hay poca gente, que raro. No hay colas. No eres consciente, pero has entrado adelante. Sólo tienes ganas de llorar.
Llegas al coche. Se acabó.