No me creía capaz de correr esos 10 km. Me compro unas zapatillas de marca, mallas apretadas, camiseta moderna, gorrito de lana, iphone para controlar, música para animarme y cinta para los sudores. Dejo de fumar, me quito los cubatas, entreno una hora diaria, voy al gimnasio tres días por semana, como sano, bebo varios litros de agua, duermo ocho horas y frecuento la compañía e otros corredores. Al final quedo en un magnífico puesto 5435, pero lo mejor es que he cambiado, ahora estoy feliz conmigo mismo y mi cuerpo me quiere. El año que viene lo haré mejor, he corrido en esta hermosa ciudad y he sido capaz de llegar a la meta. Me siento bien y esto es sólo el principio. Ganar de be ser maravilloso pero, sin duda, lo importante es participar.