27 DE DICIEMBRE DE 2026

El viento sacudía mi rostro, ¡allí van! Decían unos niños, ¡son los atletas! Volvían a repetir, emocionados por los colores, los gestos, el gemido de los dolores producidos por el cansancio… y señalaban al de camiseta verde, al de camiseta naranja, y se quedaban absortos como si estuvieran viendo estrellas espaciales. El viento seguía rozando fuerte mi rostro, eran los atletas a su paso.
Y yo, yo estaba allí, al lado de los niños, pero recordé que debía cumplir una misión, era repartir bolsas de agua, ¡ayudad con la causa! Les dije a los niños, que emocionados y valientes empezaron a colaborar conmigo, al final, no gané ninguna carrera, ni siquiera concursé, pero cumplí con una misión, debo decir, cumplimos con la misión, gracias al equipo de niños que me ayudó, y eso fue satisfacción a mi corazón.