27 DE DICIEMBRE DE 2026

Aquella noche no pegó ojo. “Tienes que estar descansada”, le decían, “¡Un buen sueño y mañana a darlo todo!”. No recordaba desde cuando no sentía ese cosquilleo, esas mariposas en su interior. Hizo repaso mental de todos los preparos: ropa deportiva, incluyendo un abrigo que su hermano le había dejado, “es súper cómodo, y puedes guardar tu móvil… por aquí tienen salida los auriculares…”, las zapatillas especializadas y los cordones que Nana había comprado en la mercería para ella.“Mira, les he bordado algo…”: con hilo rojo tenían unas letras a punto de cruz diminuto, que decían “ Corre, Marta, corre”, algo que inmediatamente la transportó al sofá de Nana y a la tarde en la que decidió comenzar a “correr de verdad, quiero hacerlo”, tras ver a Forrest Gump recorrer USA de punta a punta.
Era su primera San Silvestre. Se sentía fuerte, preparada, decidida. Corre Marta, Corre.