Aquella noche no pegó ojo. “Tienes que estar descansadaâ€, le decÃan, “¡Un buen sueño y mañana a darlo todo!â€. No recordaba desde cuando no sentÃa ese cosquilleo, esas mariposas en su interior. Hizo repaso mental de todos los preparos: ropa deportiva, incluyendo un abrigo que su hermano le habÃa dejado, “es súper cómodo, y puedes guardar tu móvil… por aquà tienen salida los auriculares…â€, las zapatillas especializadas y los cordones que Nana habÃa comprado en la mercerÃa para ella.“Mira, les he bordado algo…â€: con hilo rojo tenÃan unas letras a punto de cruz diminuto, que decÃan “ Corre, Marta, correâ€, algo que inmediatamente la transportó al sofá de Nana y a la tarde en la que decidió comenzar a “correr de verdad, quiero hacerloâ€, tras ver a Forrest Gump recorrer USA de punta a punta.
Era su primera San Silvestre. Se sentÃa fuerte, preparada, decidida. Corre Marta, Corre.