27 DE DICIEMBRE DE 2026

No llevan capa ni varita, pero transforman calles en ríos de entusiasmo. Antes de que nadie despierte, ya han dibujado flechas que parecen hechizos, han colocado cintas que ondean como conjuros y han escondido en cada esquina un secreto de aliento. Nadie los ve, nadie los nombra, pero cuando suena el pistoletazo, la ciudad entera se convierte en un escenario encantado. Y entonces corres, y sientes que alguien ya había encendido la ciudad para que tú brillases en ella.