27 DE DICIEMBRE DE 2026

Alex se detuvo en medio de la calle, las gotas de sudor bajaban por su espalda, mojando sus ropas. El sol estaba frente a él, creando sombras color rosa pálido y rojo en el horizonte.- ¿Por qué te detienes?- Marisa, una deportista de nacimiento posó una suave mano en su hombro, enviando escalofríos por todo su cuerpo. Ella siguió sus ojos, a donde el sol se ocultaba en el horizonte e inmediatamente supo lo que él estaba tratando de decirle: ¿En qué momento dejo los parques para ejercitarse con máquinas de hierro? y en ese momento comprendió que el cuerpo es movimiento, y que el movimiento por inercia, mecánico, no equivale a vida. Ella besó suavemente sus labios y continuaron juntos por el sendero con las demás personas, apreciando el olor, el color, el sonido…por primera vez en meses, Marisa sonrió con los labios del alma.