El joven vivÃa con su abuela en una isla del Caribe.Desde niño tenÃa sueños guardado en un lugar especial. Pero era rebelde, fumaba y bebÃa. Más de una vez tuvo problemas con la policÃa,sin embargo ha decidido practicar atletismo. Tendido sobre la verde grama del estadio soñaba con los ojos abiertos » Los sueños se hacen realidad»-le decÃa su abuela. Llegó a Madrid y fue recibido sin quitarse el polvo del viaje, entonces se interesó por la carrera de Silvestre Salmantina, cumplió con los requerimientos y recibió el dorsal de competencia con el mismo número que portara uno de los grande de su paÃs en las Olimpiadas de Montreal en 1976.No tenÃa presentesiones de ganar. Lo importante era correr para atrapar los sueños guardados en un lugar especial, el corazón.