Corre, no te rindas. Porque hoy estás segura de que celebrarás la próxima Nochevieja con tu familia.
Sigue luchando, avanza. Porque sabes que algunos de tus adversarios no consiguieron llegar a la meta, hazlo por ellos.
Adelante, no te hundas. Porque ya has derrotado al mayor contrincante que podÃas haber encontrado en la carrera de tu vida.
Respira, sigue peleando. Porque el pañuelo que luces en tu cabeza, ahora solo sirve para limpiar tu sudor.
SonrÃe, continúa corriendo. Porque hoy, al pasar por la Avenida Villamayor, la meta no será el hospital, aún quedarán algunos metros para llegar al final.
Ãnimo, mira adelante. Porque esta vez sabes que, aunque no subas al podio, eres una campeona.
Enhorabuena, has llegado al final. Celébralo como te mereces. Y nunca olvides que, aunque no hayas ganado esta carrera, ya venciste anteriormente al peor rival, aquel que lucÃa la palabra «cáncer» en su dorsal.