Ahora, en este instante vamos a despedir el 2014 corriendo la San Silvestre. Somos tantos, cada pueblo, cada ciudad del planeta la celebra este año, será recordada como una travesía histórica. Llevamos camisetas fotónicas para dar Luz de Esperanza a toda la Tierra para el Año Nuevo que entra.
Mientras corro, con cada zancada, voy dejando atrás un año de paro, gritos desesperados, injusticias legales y un río de lágrimas.
Avanzo, respiro, soy, creo y proyecto en la pantalla de la realidad un nuevo mundo para mí y para todos. Cruzo la senda de los miedos, subimos la cuesta del sufrimiento, y por fin llego al comienzo de la Gran Avenida de la Libertad.
Ya vemos la meta, entonces todos proyectamos nuestra luz y nuestra sombra en la carretera, al unísono grabamos una estela de sueños sonoros en la estratosfera en clave de Paz.
-¡Ya lo hemos conseguido!-