27 DE DICIEMBRE DE 2026

Siempre igual. Primeros pasos y voy tranquilo, a mi aire. Pero enseguida presiento que me siguen. No, no miro atrás… pero lo sé, ahora ya incluso creo escucharlos. ¿O soy yo, que voy tarareando tunas que van marcando mis pasos? Eso sí, a un ritmo más bien rápido, para que no me pillen.
¿Son ellos, los tunos, los que me persiguen, lanzando sus cintas y capas al viento? No lo sé, porque no me atrevo a girarme, pero noto muchos ojos, panderetas, incluso guitarras, clavadas en mi espalda como puñales.
Aprieto el paso, pero da igual, Ellos hacen lo mismo. No es manía persecutoria, lo juro. Ni creo que su intención sea deleitarme con una serenata. Pero me siguen.
Adrenalina al principio, miedo después. Al final, puro terror… tengo que correr, correr, correr… hasta que llego a la meta.
Cada uno se motiva como puede. Y casi siempre gano.