¡Ojalá, lo pueda seguir escuchando y sintiendo por muchos años más! Porque correr con ellas no es sólo mágico, inexplicable y maravilloso, correr con ellas, no es sólo poner un pie delante del otro, no sólo es sudar, cansarte y llegar a la meta. Correr es compartir con vosotras, saborear cada km con ilusión, disfrutar de aquella ciudad donde estudié “Salamancaâ€, que tanto me dió, y que tanto recuerdo. Correr es disfrutar del ambiente de esta ciudad, de su gente, los Salmantinos – Los Charros, de los aplausos en el Paseo de San Antonio, la Plaza Mayor y la zona de Libreros. No hay más, tiene de todo, la excelencia es aquÃ.
Terminar con satisfacción, ilusión, llegar a la meta, abrazarnos y decir: “el próximo año volveremos a estar aquÃâ€. Ahora nos queda “seguirâ€: a por un buen tostón y unos ricos chochos charros.