Maratoniana gira
Ni el cáncer golpeando le quitaba la ilusión, ni la fuerte medicación las fuerzas. Sesenta años cumplidos, entraba en veteranos. Si conseguÃa inscribirse en la carrera lo darÃa todo. DebÃa seguir la tradición familiar que comenzara el abuelo hacÃa 36 años, compitiendo en la primera San Silvestre Salamantina. La navidad familiar tomaba verdadero protagonismo el dÃa de la carrera, unos corriendo, otros animando. Cena final recordando los mejores y sufridos momentos.
Al amanecer, tras hidratarse con zumos naturales de variadas frutas, se colocaba ropa deportiva y ligeras zapatillas. Zancadas sin prisas recibÃan el frescor de la mañana respirando acompasadamente. Tomaba ritmo y la carrera se calentaba. Ocho kilómetros hasta el hospital. Potente desayuno para afrontar la fuerte maratón de fluidos corrosivos fluyendo por sus venas, adentrándose en curas, intentando beberse la vida a bocanadas de aire y dejarse llevar. ¡Qué cerca estaba la meta!