27 DE DICIEMBRE DE 2026

¿Siempre? Sus pensamientos, llenos de recuerdos, se pierden en las horas previas a la carrera. El día ha amanecido pesado, sin ganas de despuntar, sin ganas como él. Sale a la calle y se acurruca sobre sí mismo, una mañana más fría de lo que se imaginaba. La vagancia le puede y prefiere seguir caminando, antes que subir a por una chaqueta. ¿Nunca? Los corredores se sitúan en primera línea de salida y él se queda atrás, rezagado. El pistoletazo de inicio le retumba con ecos de memoria, impulsos vagos e inútiles que no saben marcarle ninguna ruta. Su reloj de manillas compite con sofisticados cronómetros. El final sigue lejano. Los Siempre te querré y los Nunca te dejaré son añadidos que se los llevó de cuajo el cuerpo inerte de su padre. En la meta le espera su madre, la única marca de vida que le queda.