Llevaba exactamente media vida disfrutando de ese momento. TenÃa setenta años y los últimos treinta y cinco, fiel a la cita, no habÃa faltado ni una sola vez. Lo cierto es que siempre habÃa sido un hombre fiel: fiel a su esposa, fiel a sus amigos, fiel a sus hermanos… Por primera vez en todo ese tiempo, ningunos de ellos corrÃa hoy a su lado… SabÃa que algún dÃa no muy lejano también él traspasarÃa esa meta final, en esa carrera que queremos que sea lo más larga posible, pero hasta que ese dÃa llegase no estaba dispuesto a desaprovechar todo lo bueno que le brindaba la vida. Asà que, un año más, se habÃa calzado las zapatillas y ahà estaba, dispuesto a darlo todo.