No puedo articular palabra. Necesito agua desesperadamente. Las piernas me pesan como nunca antes en mi vida. Cojo aire como si fuera la última vez hincho el pecho. Creo que me voy a desplomar en cualquier momento. Pero disfruto. Rober me hace un gesto con la mirada, desafiante, si tuviera fuerzas le mandarÃa a la mierda. Correr con falda de bailarina ya no me parece tan gracioso. El frÃo se mete en mi cuerpo por sitios que desconocÃa. Igual si les hubiera acompañado alguna mañana a correr esto serÃa distinto. La cama será mi mejor compañera para las agujetas que voy a tener mañana. Ya veo la meta. No tengo ninguna duda. Repetiré el año que viene.