27 DE DICIEMBRE DE 2026

Inspiro. Mi corazón bombea incesante. Llevo esperando mucho tiempo este momento. Mi momento. Espiro. Los gemelos se contraen al impactar contra el suelo. Cada paso me acerca un poco más a mi destino.
No contaba con llegar este año. Desde el principio, todo se había puesto en contra. Los niños, la mudanza, el maldito covid… Para terminar de complicarlo, me tocaba trabajar el 26. Por suerte, un compañero había cambiado su turno a última hora y allí estaba, un año más, en mi carrera.
Aumento el ritmo. Los gritos de la gente me advierten de que estoy cerca. Adoro esta sensación. Puedo ver la meta. Solo un último sprint… ¡Llegue!
Emocionado, aplaudo al pelotón mientras pasa frente a mis ojos. Justo a tiempo.
Respiro. Otro año igual, vivo a dos calles y casi no llego a la maldita carrera. El año que viene a ver si me animo y participo.