27 DE DICIEMBRE DE 2026

Me levanto. Hace mucho frío. Estoy temblando. Me sacudo con cuidado. Me meto al baño. Abro la ducha.
—¡Hoy es el día! — grito fuerte mientras las primeras gotas de agua caen sobre mi cuerpo esquelético pero todavía muy bien parado.
Salgo. Me cambio. Me siento en la cama pensando. Los nervios empiezan a aparecer y mi corazón es como si hubiese quedado paralizado ¡Por fortuna tengo marcapasos! Dirijo mi mano hacia mi pecho y me doy cuenta que está súper acelerado. Tomo con dificultad mi par de zapatos, los cuales es como si tampoco los tocaran los años, pues desde el año ochenta y cuatro en esta carrera me han acompañado, y aun, al igual que yo, están intactos.
Salgo de casa. Voy trotando hacia el lugar de partida de este gran espectáculo.
Me ubico. Dan el pistoletazo. Me da un preinfarto. Mi próxima carrera no pude llevar a cabo.