27 DE DICIEMBRE DE 2026

SOFOCANTE. ¡Dios! Necesito un respiro. AGUA. ¡Quiero parar!

Apenas he avanzado dos kilómetros y faltan, ¿cuántos? Yo y mis retos ridículos. Años de la casa al trabajo para en mis cincuenta lanzarme en esta carrera matadora. Me faltan muchas cosas por lograr, y en este punto, incluyendo la meta de la carrera, me parecen inalcanzables; esposa, hijos, nietos… uff, eso menos.

Quiero mi sofá, mi televisión, mi cerveza helada, y mis…

— Disculpe, ¿me deja pasar?

Miré a mi izquierda. ¿Quién habló? Bajé la cabeza y me detuve en seco mientras mis ojos seguían el recorrido de aquel hombre y su silla de ruedas.