27 DE DICIEMBRE DE 2026

–Papá –preguntó mientras tiraba de su chaqueta–, ¿qué están haciendo?
El padre vio que señalaba a los corredores que subían por la Calle Compañía.
–Correr.
–¿Por qué?
Fingió dudar unos segundos y contestó:
–¿Por qué crees que querrían correr, cariño?
El niño permaneció en silencio. Había estado preparado para una respuesta sencilla que volvería a rebatir con la misma duda, pero no para que le devolviera la pregunta. Observó a los corredores, escuchó las pisadas y los gritos de ánimo por parte de los espectadores, y miró a su padre de nuevo.
–No lo sé.
El padre no pudo hacer otra cosa que sonreír.
–Yo tampoco. Quizá cada uno tiene su propio motivo. Hay quienes llevan años haciéndolo, otros acaban de empezar a correr… tal vez todos lo hacen por diversión, ¿no crees?
El niño sonrió y volvió su atención a la carrera.