Correr te cambia la vida, me dijeron. Yo estaba un poco escéptica, claro. Pero la realidad es que tan lejos de la verdad no estaban. Al principio el calor abrumador parece ser una excusa aceptable para no ir a entrenar, asà como también los dÃas de frio o de lluvia. Hasta que salÃs de la zona de confort y correr se vuelve parte de tu rutina: de a poco vas mejorando tus tiempos, te vas equipando con mejores zapatillas, te unÃs a grupos en las redes donde runners de todo el mundo comparten memes, información sobre competencias, consejos…
Un dÃa estas en la cama pensando si salir o no salir a entrenar… y un dÃa estas corriendo en las calles de Salamanca, pareciéndote mentira lo lejos que llegaste y lo mucho que creciste, -no solo como runner- sino como persona.