27 DE DICIEMBRE DE 2026

Ella siempre usa música para aislarse de los espectadores. Con las primeras notas de Light My Fire, enfila la recta y descubre que va rezagada.
Las corredoras experimentadas saben que cada carrera son varias carreras, atravesando portales: la puerta celestial de segregar endorfinas, la puerta atormentada de intentar olvidar las punzadas, la puerta tentadora que invita a la deserción y, por fin, la puerta del paroxismo que conduce al otro lado. Break On Through.
Amplía la cadencia. Los pulmones comienzan a enviar señales de alarma y el dolor desgarra. «Más, un poco más». Aparece la reducción tubular del campo de visión, la descarga interna con ese efecto casi imposible de explicar salvo a otros atletas, un paréntesis entre la lógica de la capacidad fisiológica agotada.
Entonces, sus piernas dejan de ser suyas y en pleno éxtasis de inmersión… se oye un llanto.
La matrona exclama: ¡Niña, es una niña!