27 DE DICIEMBRE DE 2026

Mi pena, mi sentimiento enfrentado a la promesa que le hice a mi madre, me entristece y me agobia. Prometí que correría la prueba en honor a la familia. Preparé mi cuerpo con la marcialidad de los gladiadores y ahora heme aquí, sentado, derrotado, mirando el callo que me ha hecho callar. No correré. No puedo. Madre dijo: No calles y el callo me calla.