27 DE DICIEMBRE DE 2026

Se despierta con las imágenes de las llamas en los ojos. Unas llamas que el día anterior podrían haber acabado con la vida de una niña. Hoy no se viste el uniforme azul ni el casco de bombero pues es la fecha de la San Silvestre. La jornada anterior corrió por el bosque como un loco para sofocar el fuego, mas el esfuerzo le recompensó. En un camino cercano, una mujer con la camiseta de la Cruz Roja recogió a la niña. La mirada orgullosa del bombero se encontró con la de la mujer de la institución humanitaria. Entre sus ojos se interpuso el dios del amor, Cupido.
Hoy, el bombero, a la salida de la carrera, se siente extenuado. El esfuerzo del día anterior hace que caiga desfallecido en el Puente Romano. Despierta con la sirena. Al despertar, ella todavía está allí.