27 DE DICIEMBRE DE 2026

Compactada contra miles de congéneres polícromos. Saltando sobre mi posición para extirparme el frío del mediodía de una ciudad propensa a la abundancia de niebla
Cajón 2, indicativo de mi mediocridad física en materia de zancadas.
Sola. Lo he preferido así. A mi rollo, le trasladé con determinación a mi marido cuando propuso sacrificar sus potenciales 37 minutos para acompañarme. Cajón 1 para él.
Me meo.
O eso creo a resultas de la presión vesical. Me meo y no me sorprendo, aunque acabe de mingitar hace solo siete minutos. Se me antoja tarde para retornar a alguna discreción urbana para desalojar mis excedentes de urea. Resta un minuto para la salida.
Si me urge me dejaré ir. Las mallas absorberán. Y no es psicosomático, pero no podía perderme mi décima San Silvestre consecutiva solo por atravesar el tercer mes de mi primer embarazo, aunque mi vejiga se haya vuelto hiperactiva.